El error de generalizar
Nos encantan las etiquetas. Es así. Es probable (no lo sé) que forme parte de algún mecanismo mental que nos hace simplificar nuestra visión sobre la realidad para hacerla más comprensible y asimilable, sobre todo en contextos sociales, aunque también hay otra parte de prejuicio e ignorancia que tiene mucho mayor peso en este sentido: metemos a ciertas personas con algunas características similares en el mismo saco porque pensamos que lo normal es que piensen y actúen igual, o con ciertos patrones de conducta parecidos. Pero esto solo es un reduccionismo que nos induce a equivocarnos la mayor parte de las veces. El mundo de la nutrición no es ajeno a esto. Con mucha frecuencia escuchamos los mismos mantras sin ninguna evidencia al respecto: “el sobrepeso o la obesidad se producen por hincharse a comer y por dejadez y falta de fuerza de voluntad para hacer ejercicio”, “las personas muy delgadas están enfermas o son adictas a ciertas sustancias”, “en el gimnasio la mayoría ...