Las cosas de palacio (y de la salud) van despacio
Hoy en día nadie se sorprende al escuchar que vivimos en la sociedad de lo inmediato, que no hay paciencia para nada, que queremos que las cosas sean o salgan exactamente como deseamos y que eso sea para hoy, porque para mañana ya no sirve. Los avances tecnológicos, las redes sociales y el cambio de mentalidad de las nuevas generaciones hacen que esto sea una realidad con la que vivimos y, probablemente lo más preocupante, que normalizamos. Ante este marco, y favorecido por divulgaciones dañinas y falaces sobre todo en las redes sociales, surge la confusión de muchas personas en relación a múltiples ámbitos, como por ejemplo la salud, sin duda uno de los más afectados al respecto. Estamos acostumbrados a ver, escuchar y leer remedios milagrosos, cambios físicos prometidos en retos de 21 días, alimentos con propiedades curativas y demás falsedades que no hacen más que provocar esperanzas, ilusiones y motivaciones estériles en personas que se creen tales mentiras, convirtiéndolas poste...